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LA DESINTOXICACIÓN

El cuerpo se desintoxica automática y continuamente bajo un proceso complejo en el que intervienen una serie de órganos. Su función es similar a la del sistema inmune, ya que ayuda a eliminar toxinas y patógenos y es un gran auxilio al mismo. Por esta razón, los naturistas mantenemos la máxima de que “la persona no puede tener un sistema inmune eficaz si el sistema de desintoxicación no está funcionando adecuadamente”.

La contaminación del cuerpo crea barreras contra la salud y el objetivo básico de la desintoxicación es la eliminación de estas barreras. El sistema de desintoxicación actúa como un guardaespaldas del sistema inmune.

Las personas presentan diferentes caudales de salud a consecuencia de la fortaleza de los sistemas inmune y de desintoxicación. Los órganos de limpieza y eliminación se encargan de identificar, metabolizar y escoltar las toxinas fuera del cuerpo y son la piel, los pulmones, el tracto intestinal, el hígado y los riñones.

LA PIEL

La piel es el órgano más extenso. Está compuesta de varias capas, principalmente la dermis y la epidermis. La epidermis es la capa que tocamos y tiene aproximadamente un milímetro de espesor. La dermis, ubicada bajo la epidermis, es más gruesa y está compuesta de colágeno y elastina. Tiene un buen riego sanguíneo y nervioso. Aquí residen las glándulas secretoras del sudor que ayudan a mantener la temperatura del cuerpo y contribuyen a la eliminación de las toxinas por medio del agua y el sebo. El sebo es un compuesto de grasas que ayuda a disolver las toxinas liposolubles (solubles en grasas y aceites) y expulsarlas del cuerpo.

La piel contiene el sistema enzimático de desintoxicación conocido como el citocromo P450 que es una enorme y diversa organización de proteínas constituyentes del sistema de defensa.

LOS PULMONES

La función de los pulmones es suministrar oxígeno a la sangre y expulsar el anhídrido carbónico. Los pulmones, al igual que el tracto intestinal, están expuestos al ambiente exterior y son muy susceptibles a la contaminación y las infecciones.

El aire contiene gérmenes, compuestos químicos, polvo, humos y contaminación ambiental, y todo ello afecta al funcionamiento de los pulmones. Algunas de estas toxinas son atrapadas por la mucosa y otros sistemas de protección. El estornudo es parte del sistema de desintoxicación y no debe refrenarse. El citocromo P450, los procesos enzimáticos y los linfocitos del sistema inmune completan el cuadro defensor.

EL TRACTO INTESTINAL

El tracto intestinal comienza en la boca y termina en el ano. El intestino funciona conjuntamente con varios órganos, el hígado, la vesícula y el páncreas.

Las toxinas entran en el tracto con la ingesta de alimentos y bebidas. El sistema de protección es complejo y compuesto de enzimas, mucosa, bacteria benigna, secreciones estomacales e intestinales y el sistema inmune intestinal conocido como GALT. El estómago segrega el ácido hidroclórico, que inhibe la entrada de gérmenes. Los intestinos contienen las enzimas y la bacteria beneficiosa, que continúan la labor de fragmentación de las toxinas. El citocromo P450, presente también en el duodeno, ayuda al proceso “desarmando” las toxinas.

EL HÍGADO

El hígado es una factoría química y el órgano desintoxicante por excelencia.

En esta función es responsable principalmente de:

  • La neutralización de las toxinas.
  • La limpieza de la sangre.
  • La descarga de las toxinas neutralizadas.
  • La metabolización del alcohol etílico (bebidas alcohólicas).
  • La ayuda al sistema digestivo.
  • La producción de factores inmunológicos.
  • La producción de la bilis.

La sangre cargada de toxinas, pasa continuamente por el hígado donde son retenidas y neutralizadas por medio de enzimas específicas en dos etapas conocidas como la Fase I y la II.

Los síntomas típicos del hígado tóxico se manifiestan en forma de problemas digestivos, estreñimiento, fatiga, alergias, diabetes, hipertensión, obesidad, congestión nasal, insomnio, mareos, nauseas, anorexia, dolores de espalda y de cabeza, problemas circulatorios, etc.

La vesícula biliar es parte integrante del sistema hepático. El hígado produce la bilis, un líquido espeso y amarillento que ayuda a disolver las grasas alimenticias y las acumula en la vesícula a la espera de la ingestión de grasas. Según éstas pasan por el duodeno, reciben una dosis de bilis que las solubiliza aumentando y exponiendo su superficie a la acción enzimática de las lipasas.

LOS RIÑONES

Los riñones son órganos de eliminación compuesto de las nefronas.

Sus funciones primarias son la regulación del volumen de agua y de los minerales y la desintoxicación. Entre otras funciones destaco:

  • Eliminan por medio de sus células especializadas las toxinas y los desperdicios metabólicos.
  • Controlan el pH del cuerpo.
  • Regulan el equilibrio del líquido extracelular y el exceso de proteína.

Incluyo la limpieza de estos órganos en la sección de la desintoxicación avanzada.

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