los-principios-eternos-de-la-salud

LOS PRINCIPIOS ETERNOS DE LA SALUD

Los principios eternos de la salud están basados en los conocimientos acumulados por el ser humano a través de miles de años. Esta recopilación transciende civilizaciones, razas y culturas.

A lo largo de los siglos, las diversas civilizaciones contribuyeron a la formulación
Muchos de estos conocimientos han sido olvidados o postergados (muchas veces a propósito) por la ciencia moderna, más involucrada en el tratamiento de las enfermedades que en la curación de las mismas.

Estos principios han sido salvaguardados a través de los siglos por los naturistas quienes, en este anhelo, han sufrido toda clase de vilezas, abusos y vejaciones.

En las últimas décadas, la mediocridad de los resultados de la medicina alopática, sobre todo en cuanto se refiere a las enfermedades crónicas, ha suscitado un gran cambio en la actitud popular con respecto a la salud y su cuidado.

Mucha gente ha aprendido y aplicado los principios de la salud natural en sus vidas diarias y ha encontrado que la medicina más sabia y más económica es aquella que invierte en la promoción de la salud

Uno de los principios fundamentales de la salud natural es que cada ser humano nace con un caudal de salud. Es nuestra obligación invertir en este tesoro para que crezca.

No queremos despilfarrarlo. Comparo el caudal de la salud con la apreciación de las acciones del mercado de valores. Imagínese que compra acciones de la firma ABC a 10 euros. Al cabo de los años, se revalorizan a 40 euros. Su activo ha aumentado aunque no lo vea o disfrute. Sin embargo, apreciará la revalorización tan pronto como las venda. De la misma manera, el caudal de la salud, aumenta su valor por medio de un buen estilo de vida, pero no disfrutamos de esta apreciación hasta que lo necesitamos para enfrentarnos a la enfermedad.

Unas personas resisten los embates de las enfermedades mejor que otras debido a la diferencia en el caudal de la salud. Cuanto más alto sea su caudal de salud, más resistencia opondrá al progreso de la enfermedad.

Todos estudiamos durante años y años para poder competir en la vida. Desafortunadamente no recibimos educación sobre el tema de la preservación y fomento de la salud. Parece que inconscientemente damos por hecho que nuestro innato caudal de salud va a ayudarnos a resistir la enfermedad, independientemente de los abusos a los que sometamos a nuestros cuerpos. La propaganda de la industria de la enfermedad hace hincapié en que no debemos preocuparnos si nos falla la salud, porque ahí están los hospitales, los médicos, los farmacéuticos y los cirujanos para arreglar la situación.

En otras palabras, despreocupémonos de la salud, ya se resolverá cuando llegue el momento. (no te preocupes, se feliz) es una canción que representa fielmente la actitud de estas personas hacia su salud.

Si hoy no invierte tiempo para mejorar su estilo de vida, tendrá que hacer tiempo mañana para la enfermedad.

La salud es un tesoro personal y como tal debemos protegerla y fomentarla. La forma más eficaz de asegurar la salud es aprender y practicar las condiciones que la desarrollan y la fortalecen.

Comenzar una Conversación

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *